El joven jugador canario conversó son Tribuna Pinto sobre cómo ve al San Luis 2021 y la esperanza para esta temporada.

 

Dice que lleva el fútbol en la sangre, y cómo no, si en un país en donde el béisbol y los deportes olímpicos mandan, su padre fue seleccionado nacional de balompié. Pasión que le traspasó de pequeño a Víctor Campos, que de chico mostró talento y facilidad para este deporte.

Campos conversó con Tribuna Pinto sobre su visión que tiene del actual San Luis, el análisis de lo que lleva de temporada, su corta historia en el Canario y las expectativas para una temporada que de nuevo se ve difícil.

 

¿Cómo llegaste al Santo?

 

Al terminar mi etapa en San Antonio empecé a escuchar ofertas. Y de repente salió la opción de venir a San Luis. Tenían intenciones de verme, ya que yo venía con un desgarro producto de la última temporada con San Antonio, entonces querían evaluar como estaba mi lesión y después de eso llegar a un acuerdo contractual.

 

¿Qué te llevó a decidirte por San Luis?

 

Tenía muchas ganas de venir a la B. He trabajado todos estos años con la ilusión de volver a primera. Sabía de San Luis, fui compañero del Nacho González que estuvo acá, de Omar Carabalí, de Nico Zedán. Entonces sabía la calidad que tiene el club en cuanto a infraestructura, a canchas y cómo se maneja como institución. Obviamente era un desafío importante para mí, desde que se dio la opción de venir siempre tuve demasiadas ganas de participar en este proceso.

 

Un proceso que es particularmente desafiante, considerando que San Luis viene de dos campañas que han sido malas y que espera revertir, algo que – a juzgar por los resultados que lleva – no se ha logrado, en ese sentido ¿Qué le falta al Canario para ganar?

 

Como jugador es difícil dar un análisis más detallado, eso lo puede hacer un entrenador, que tiene todos los conocimientos y preparan los partidos, nosotros sólo tratamos de ejecutar el juego lo más apegado al plan que ellos nos indican. Yo creo que la situación de San Luis pasa por distintas circunstancias, claramente en el fútbol hay tres posibilidades, que son perder, ganar o empatar, y siento que no hemos tenido fortuna en ciertos partidos. Por ejemplo, en el partido con Rangers, donde si bien no mostramos nuestro mejor juego en el primer tiempo, en el segundo pudimos revertirlo y llegamos muchísimas veces; pasa un poco también por errores arbitrales, que son parte del juego, en el partido con San Felipe por ejemplo, o balones que de repente – si andas con buena suerte – las pelotas entran. Creo que pasa por ahí un poco, muchas veces tienes una mala racha, con situaciones que se repiten en ciertos partidos, y después cuando agarras una buena racha de repente hasta jugando mal la pelota te rebota en cualquier parte del cuerpo y entra. Debemos tener la fortuna de ganar un partido para empezar a agarrar confianza, que es lo que necesitamos.

 

En ese sentido, ¿La llegada de un nuevo entrenador servirá para descomprimir el ambiente y para esta mala racha que comentas?

 

Esperemos que sí, no sabemos el futuro, pero sí como equipo puedo afirmar que estamos todos volcados en revertir esta situación, puestos a disposición del cuerpo técnico que venga, con las mejores ganas de sacar esto adelante. Las cosas se nos van a dar sí o sí. Tenemos un buen grupo, trabajamos de la mejor manera, los entrenamientos son intensos, cuidamos de los detalles. Los partidos en la B se ganan por detalles, no es que venga un equipo tremendamente superior a uno y te gane, como a veces pasa en Europa. Los partidos en la B pasan por detalles, y de repente esos detalles son un poquito de mala suerte, pero estamos todos convencidos de que saldremos de esta situación.

 

Recién decías que San Luis está bien catalogado a nivel institucional, por sus instalaciones y porque es un poco más ordenado que otros clubes. En ese sentido esta semana se supo de la renuncia de Germán Paoloski a la presidencia del club, una presidencia súper rara porque incluso antes de la pandemia Paoloski ya hacía teletrabajo, al estar siempre en Argentina. En ese sentido, ¿Tú lo viste presente dentro de la institución, se reunía con los jugadores o algo así?

 

Yo puedo dar mi experiencia solamente, y la verdad es que al llegar al club mi representante se comunicó más que nada con Fernando Martinuzzi (Gerente General), que es quien está pendiente acá de todo. Ahora uno como jugador joven no creo que tenga aún instancias como para conocer al presidente, más con el hecho de que manejaba el club desde fuera de Chile. No se dio la instancia de poder conocerlo, quizá con jugadores más experimentados alcanzó a reunirse, pero la verdad es que yo no tuve la oportunidad de conocerlo, y uno llega más que nada volcado a entrenar y trabajar lo antes posible. Más que llegar a conocer a los directivos, uno llega a conocer al cuerpo técnico, y después con el paso de tiempo y los partidos uno de repente los ve.

 

Y hablando del lado institucional, pero deportivo… sinceramente ¿Para qué está este San Luis?

 

Yo creo que somos un equipo competitivo, si bien los resultados no han avalado lo que digo, somos un equipo tremendamente competitivo. Podemos revertir esta situación y empezar a luchar por puestos de liguilla. Es difícil decir “vamos a salir campeones”, si todavía no hemos ganado, pero tenemos que dar el primer paso para empezar a demostrar lo que vivimos diariamente en los entrenamientos. Yo estoy convencido que este equipo es tremendamente competitivo, porque en la interna la lucha por los puestos está durísima, la lucha por ir citado, la lucha por ser titular. Al momento en que empecemos a ganar, se va a demostrar el plantel que tenemos y para qué estamos.

 

Tú has estado en la B, en Segunda Profesional y en Primera. ¿Cuál es la diferencia entre estas tres divisiones?

 

Claramente pasa por temas principalmente económicos. Claramente en la A y en la B hay un aporte importante de TNT Sports, que la Segunda División no tiene. Futbolísticamente, en Segunda División hay mucha juventud en Segunda, porque al menos cuando yo estaba solo había cinco cupos por club para jugadores mayores de 25. Así que los partidos son bastantes intensos y aguerridos. Probablemente hay diferencia en cuanto a los análisis tácticos, ya que los cuerpos técnicos en la B ya tienen la opción de acceder a varias herramientas de análisis, como GPS por ejemplo, entonces la diferencia se da más por ahí. Y claro que en Segunda División, al haber jugadores más jóvenes, existe quizá un menor cuidado en los detalles, jugadores experimentados, si bien no son tan rápidos, suplen esto con su experiencia: en la B hay más cabeza, los partidos son más tácticos, hay mucho análisis del rival, uno conoce a los rivales y a los jugadores, porque llevan años en la B o en Primera.

 

¿Qué meta personal te planteaste para este año?

 

Me he propuesto ser un jugador importante dentro de la plantilla de San Luis, tratar de participar en la mayor cantidad de partidos posible y aportar, ya sea en goles o asistencias, al equipo. Más que nada dar mi 100%, mi objetivo es convertirme en un jugador importante para el plantel.

 

En ese sentido, ¿Qué faltaría para ser más titular? ¿Se abre una nueva competencia interna por la titularidad con la llegada del nuevo entrenador?

 

Claramente. Dentro de todo creo que quizá me costaba entrar en las formaciones que ocupaba Pancho (Martínez), puesto que yo soy extremo por ambos por lado, también puedo jugar de doble 9 o de volante interior, pero donde más me siento cómodo es jugando de extremo o por las bandas. Pero uno tiene que adaptarse, también es un proceso donde yo vengo de una división más abajo, hay que ir paso a paso, entrenándose semana a semana, cuidar los detalles, que son lo que terminan haciendo la diferencia.

 

 

No podemos dejar de preguntarte por los insultos racistas que recibiste en Puerto Montt de parte de Diego Subiabre, ¿Cómo lo viviste?

 

Esa semana fue bastante cansadora, porque muchos medios de Santiago y periodistas me empezaron a escribir para saber del tema y hablar, porque claramente fue una situación controversial. Pero nada, yo estaba disputando el partido y de repente veo que expulsan a Diego, y al término del partido él me pide conversar fuera del camarín y ahí me contó. Yo pensaba que estaba bromeando, pero él me contó bien, me pidió disculpas y todo, pero yo en el partido no lo escuché, porque estaba en otra, justo acababa de recibir una falta. Después conversé con él cosas que quedan en privado, pero él recibió su sentencia y al final el tribunal de disciplina es el que tiene que determinar eso.

 

¿Primera vez que te pasa algo así?

 

Ha pasado hartas veces, pero estando en una división donde se televisa y en donde al combate al racismo se le da la importancia que debe tener, se notó más. Quizá años atrás se recurría más a ese tipo de cosas para sacarte del partido, pero creo que con la llegada de inmigrantes provenientes de distintoas lugares, y sobre todo con la llegada de gente de color, Chile ha ido evolucionando un poco. Ni decir las situaciones que me cuenta mi papá cuando llegó a un Chile donde casi no había inmigrantes, mucho menos personas de color. Pero nada, yo siempre he tenido mi identidad, mi papá y mi mamá me han inculcado bien mi identidad y me han enseñado a saber quién soy, y siempre me prepararon para este tipo de situaciones, que en algún momento sabía que iba a enfrentar. Gracias a lo que me ensañaron a mí y a mi hermano mis papás nos hemos mantenido fuertes, sabiendo que muchas veces hay gente que pasa la línea.

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